“Es impresionante ver cómo una piedra se transforma en arte.”
Pedí un elefante en marmolina y desde el inicio me explicaron todo el proceso: desde la selección de la piedra hasta el pulido final. Eso me dio mucha confianza, porque no estaba comprando algo genérico, sino una pieza hecha especialmente para mí.
Cuando lo recibí, quedé maravillado. El acabado es suave, brillante y elegante, pero lo que más destaca son los detalles: las orejas, la trompa, la base… todo tiene proporción y equilibrio. Se nota que fue trabajado con paciencia y experiencia.
Me encanta saber que esta figura no salió de una máquina, sino de manos artesanas que entienden la piedra y saben cómo sacarle lo mejor. Es una pieza que no solo decora, sino que cuenta una historia.

